Conoces de sobra este juego, y me has demostrado una vez más, que en tu partida, las normas las pones tú, y yo, aun sabiendo tu estrategia, acabo perdiendo.
Sigo pensando que no tengo remedio sin ti.
A veces vuelvo a equivocarme,
cojo el móvil y otra vez te llamo,
A veces llamo y no contestas,
y para qué decirte nada, si ya me sé la respuesta,
a veces todo te molesta,
A veces no quiero ni recordar tu sonrisa en esa fiesta,
a veces te miraba y te quedabas muda,
ahora ya nada importa, ya no me quedan dudas.
Cuando reviente todo,
seguirás por tu camino.
Para siempre es mucho tiempo,
Una noche es poco rato.
Me jugaría la boca,
por morder tus labios.